El día se vuelve gris,
y tú no lo notas.
Las luces se apagan,
viendo como tu lloras.
Mi sueño termina
donde comienza tu dolor.
Mi vida comienza,
con solo una ilusión.
El día anochese,
y tu no lo ves.
Mi sueño se apaga,
viéndote llorar otra vez.
El día ya no existe,
solo se ve la oscuridad.
Y en ella, su centro,
tu llanto sin cesar.
Ya me estoy muriendo
y tu no lo vez.
Ya me estoy despidiendo
y tu lloras otra vez...

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